EL CAMPEÓN SIGUE DE FIESTA: GANÓ, GUSTÓ Y GOLEÓ

Cumplió con el deber del local en la Copa. En su primer partido en La Bombonera por la Libertadores, Boca venció 3 a 0 esta noche a Independiente Medellín gracias al doblete de Eduardo Salvio y a un gran tiro libre de Bebelo Reynoso, que anotó ni bien ingresó al campo de juego por Carlos Tevez, otro punto alto del equipo.

Mientras el hincha todavía sigue en éxtasis por la obtención de la Superliga, el Xeneize salía al campo con la obligación de ganar y acomodarse en su grupo. Y quizás, el título local le jugó un poco en contra en los primeros minutos, ya que se vio a un equipo no tan compacto como lo tiene acostumbrado al hincha en este 2020. Si bien generaba peligro cada vez que atacaba, sobre todo con las subidas de Frank Fabra y Sebastián Villa, en defensa dejó muchos espacios que podían haber sido aprovechados por los colombianos. Es más, la visita apretó bien en distintos sectores de la cancha, nunca se puso nervioso a la hora de salir jugando e incluso tuvo algunas aproximaciones peligrosas al arco defendido por Andrada.

Fueron pasando los minutos, el equipo se plantó mejor en la mitad de la cancha, y cuando el reloj marcaba 37 minutos, llegó la apertura del marcador: Tras una buena combinación de pases, que arrancó Buffarini y terminó por el otro costado con Fabra, el lateral colombiano lanzó el centro que el Toto conectó de cabeza para el 1-0.

Con más tranquilidad

Totalmente distinto fue la segunda mitad. Boca manejó el ritmo del partido y a los 12 minutos, el segundo gol de Salvio le dio más tranquilidad al equipo. En ese momento, Miguel decidió reemplazar a Tevez, quien fue uno de los más ovacionados durante toda la noche, para cuidarlo, ya que apenas llegó al banco se lo vio con hielo en uno de sus tobillos. Carlitos cumplió con un buen partido, aunque debió haber visto la roja en el primer tiempo por un manotazo en la cara a Murillo. Casualmente, su reemplazante Emanuel Reynoso, fue el autor del tercer gol de Boca con un gran tiro libre que se clavó en el ángulo. Los hinchas, eufóricos, empezaron con los aplausos para los jugadores y con cantitos hacia el rival de toda la vida, River y hasta a la Conmebol, por algunos fallos del árbitro en los últimos minutos. Lo cierto es que este Boca sigue ganando, sumó una nueva goleada, y dio un pasito más hacia el objetivo principal.